La fulguración con infrarrojos elimina de forma no invasiva las lesiones precancerosas

El cáncer anal es un cáncer de baja frecuencia entre la población general (aproximadamente 1 caso anual por cada 100.000 personas) y representa menos del 5% de todos los cánceres de las vías digestivas. Sin embargo, en hombres homosexuales su incidencia se eleva hasta los 35 casos por cada 100.000 personas al año, y, en personas portadoras del VIH, hasta los 70 por cada 100.000. Además, varios estudios internacionales indican que su incidencia está aumentando y que aún lo puede hacer más en un futuro próximo, debido a la alta esperanza de vida que han alcanzado las personas con VIH/sida gracias a los tratamientos antirretrovirales de gran actividad.

En los últimos años, la mayoría de grandes hospitales catalanes han implantado consultas de prevención del cáncer anal y realizan el cribado de acuerdo con las recomendaciones de las guías internacionales, situándose Cataluña en la vanguardia en la prevención de esta enfermedad. En este sentido, la Unidad de VIH del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario de Bellvitge, con la colaboración de la Unidad de Cirugía Colorrectal del Servicio de Cirugía General y Digestiva, tiene en marcha una de estas consultas desde inicios del 2013.

Los pacientes con VIH/sida del hospital son citados en esta unidad y se les realiza una encuesta sobre hábitos sexuales y una citología. “Si los resultados de la citología son normales, son remitidos a una nueva revisión al cabo de un año y, si son anormales, se les practica una anoscòpia para confirmar si existe una zona patológica”, afirma el Dr. Daniel Podzamczer, Jefe de Sección del Servicio de Enfermedades Infecciosas y responsable de la Unidad de VIH del Hospital Universitario de Bellvitge. “En caso de que esta determinación sea también positiva, se les realiza una biopsia. Si la biopsia revela una lesión potencialmente cancerosa las lesiones son eliminadas mediante la técnica mínimamente invasiva de fulguración con infrarrojos. En cuanto a las lesiones de bajo grado, éstas son objeto de un seguimiento cada seis meses”, añade.

El cáncer anal está causado por el virus del papiloma humano (VPH), un microorganismo de transmisión sexual que a menudo se adquiere en las primeras relaciones íntimas pero que luego es eliminado por el sistema inmune. “En las personas inmunocomprometidas el virus del papiloma se mantiene en el organismo y se reproduce especialmente en el cuello del útero y el ano, donde, mediante una serie de procesos, puede acabar induciendo la formación de tejidos cancerosos”, explica el Dr. Podzamczer. “En el caso de los hombres homosexuales, la práctica de la penetración anal añade más riesgo de transmisión de este virus y de su localización en el canal anal”, añade.

Asimismo, la cirugía también se utiliza para la eliminación de algunas lesiones precancerosas muy extensas. En caso de que se detecte un cáncer anal desarrollado, es tratado en el marco de la Unidad Funcional de Cáncer Colorrectal del HUB y del ICO ya sea mediante una combinación de radioterapia y quimioterapia, o bien mediante una cirugía que, en los casos más graves, puede llegar a suponer la eliminación del esfínter y la práctica de una colostomía para verter el tubo digestivo directamente en la pared abdominal.

Además de lesiones precancerosas, la anoscopia también permite detectar condilomas, verrugas causadas por unas variantes diferentes del virus del papiloma humano. La existencia de tres o más condilomas se asocia también a un mayor riesgo de cáncer, por lo que son extraídos mediante cirugía. En este sentido, entre los proyectos de futuro de la Unidad de Prevención del Cáncer Anal del HUB, existe el de ampliar este cribado a los hombres heterosexuales con antecedentes de condilomas y las mujeres con una citología del cuello de útero anormal o condilomas.

“Se necesitan más años de experiencia para confirmar si el cribado reduce realmente la incidencia del cáncer anal. Lo que es seguro es que con la eliminación de estas lesiones potencialmente cancerosas, estamos previniendo cánceres y estamos dando la asistencia más completa a nuestros pacientes con VIH/sida, los cuales, debido a la debilidad de su sistema inmunitario, tienen más riesgo de desarrollar algún cáncer a lo largo de su vida”, explican la Dra. Elena Ferrer responsable de la consulta de cribado de cáncer anal del Hospital Universitario de Bellvitge y el Dr. Loris Trenti, de la Unidad de Cirugía Colorrectal del Servicio de Cirugía General y Digestiva.

En sus primeros once meses de funcionamiento, la Unidad de Prevención del Cáncer Anal del Hospital Universitario de Bellvitge ha hecho el cribado de 158 pacientes . Se han detectado aproximadamente un 22% de citologías patológicas y se han hecho 13 biopsias y 15 tratamientos con infrarrojos. No se ha detectado ningún cáncer. La prevalencia del VPH detectada entre los pacientes participantes ha sido del 60%. Asimismo, la Unidad VIH del HUB funciona desde 1985 . Actualmente, controla 1.700 enfermos infectados por el VIH y es una unidad de referencia en Cataluña y España, con una larga experiencia en investigación clínica y en el manejo multidisciplinario de esta enfermedad.

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