La ostomía es una intervención quirúrgica que crea en la pared abdominal una abertura (estoma) por donde se da salida a una víscera para expulsar a una bolsa las heces, orina u otras secreciones. Según el órgano que se desvía en el exterior, se llama colostomía, ileostomía o urostomía. A menudo se practica a causa de una enfermedad de base oncológica, o bien otras enfermedades o alteraciones de los intestinos, riñones, uréteres y vejiga, así como deformidades, defectos congénitos, diverticulitis, colitis ulcerosa, oclusiones o accidentes. Puede ser temporal, si después se consigue restablecer la función del órgano afectado, o bien permanente si no existe esta posibilidad. Se calcula que hay en España unas 70.000 personas ostomizadas, 11.300 de ellas en Cataluña, donde cada año se producen unos 2.300 nuevos casos.

“Un 40% de las ostomías son temporales. Esto se debe a los avances de las técnicas quirúrgicas y a la concienciación sobre la importancia de la detección precoz”, explica Montserrat Tegido, enfermera clínica estomaterapeuta del Hospital Universitario de Bellvitge. Los pacientes que han sufrido esta intervención, ya sea temporal o permanente, necesitan un importante apoyo especializado e individual, en forma de educación en el cuidado del estoma, de orientación nutricional, de información y asesoramiento ante las posibles complicaciones que se pueden presentar. “Para ofrecer la atención más óptima para estos pacientes es esencial prestarla desde una consulta de ostomía a cargo de una enfermera estomaterapeuta”, añade.

Coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Paciente ostomizado, el próximo viernes 3 de octubre del Hospital Universitario de Bellvitge acogerá la jornada “Cómo vivir con una ostomía”, organizada por este hospital, la Asociación Catalana de Pacientes Ostomizados (ACO) , y Oncolliga. Contará con la intervención de expertos enfermeros y médicos de varios hospitales catalanes, así como de representantes de los pacientes, con los objetivos de concienciar e informar a la población de la situación actual y las necesidades de los pacientes que comienzan con la ostomía.

Otro papel fundamental de la enfermera estomaterapeuta es el apoyo psicológico. “Es habitual que el paciente sienta al principio desazón, miedo, incomodidad con el propio cuerpo. Se le debe ayudar a no sentirse marginado ni avergonzado, y a que haga, más allá de los cuidados diarios, una vida absolutamente normal”, explica la Sra. Tegido. Asimismo, las asociaciones de pacientes también desarrollan un papel clave para los pacientes. “Este tipo de asociaciones ayudan a comprender que muchas otras personas están en la misma situación y que no deben ver la ostomía como un problema para vivir normalmente sino como una solución que te permite hacerlo”.

El Hospital Universitario de Bellvitge es un referente en España en la vinculación de la enfermera clínica estomaterapeuta con todos los equipos de atención integral al cáncer colorrectal y el cáncer urológico, la atención a la enfermedad inflamatoria intestinal, y la continuidad de cuidados al alta. De esta manera, mediante una coordinación con las enfermeras referentes de estos procesos, informa y apoya al paciente desde el momento en que es candidato a una ostomía, a lo largo de todo el ingreso hospitalario, y también tras el alta a través del circuito de continuidad de cuidados al paciente en coordinación con la atención primaria del territorio.

Recientemente, un estudio sobre el coste-efectividad de la atención especializada en ostomía en España, en el que han participado 160 hospitales, ha determinado que la atención de enfermería especializada para pacientes ostomizado es costo-efectiva. Concretamente, según esta investigación, los pacientes que reciben la atención en enfermería especializada en ostomía gastan un 70% menos en términos de visitas y utilización del sistema sanitario, y mejoran su calidad de vida de manera significativa, mientras que los pacientes sin acceso a un seguimiento especializado no lo hacen. Los pacientes atendidos por la enfermería especializada en ostomía presentan menos complicaciones, sufren menos ansiedad y depresión, y no hacen prácticamente visitas a Urgencias ni a la atención primaria. Según los cálculos del estudio, el coste medio directo de estos pacientes es un 50% inferior al de los pacientes que no son atendidos por un enfermero experto.

Notícies relacionades |Noticias relacionadas | Related news

Comments are closed.

Home | eHub | Email