Anna Fàbregas

Anna Fàbregas

Anna Fàbregas, que se jubila a primeros de julio, ha sido durante años un referente de la profesión enfermera de nuestro hospital. Después de su retiro, continuará colaborando con nuestro centro a través de grupos de trabajo, e impulsando una asociación de profesionales de enfermería jubilados.

¿Qué recuerdas de tus inicios en el Hospital?

En aquel tiempo el hospital también estaba comenzando, la inauguración oficial se había hecho en noviembre de 1972. Estudié durante tres años en la Escuela de Enfermeras de Bellvitge. Mi promoción terminó los estudios en el año 76. Los alrededores del hospital entonces eran todo campos. El barrio de Bellvitge estaba a medias. No había autobuses ni buenas comunicaciones. Para llegar, tenías que atravesar la autovía corriente cuando no pasaba ningún coche, o por debajo, junto a una alcantarilla. Los días de lluvia, transitar por el entorno del hospital era una odisea.

¿Cuál era entonces el rol de la enfermera?

Todo era distinto, empezando por el vestido: llevábamos bata, delantal y cofia! Los registros enfermeros casi eran inexistentes, manuales y precarios. Esto ha mejorado y se ha transformado mucho con el tiempo. En la época en que la Sra. Montse Artigas era la directora enfermera, empezamos a elaborar una documentación enfermera como es debido, desarrollamos los planes de cuidados, empezamos a trabajar por objetivos … Actualmente se trabaja con el programa informatizado “Gacela” fruto del esfuerzo de muchos profesionales.

¿La enfermera siempre ha sido el profesional más cercano al enfermo?

Tradicionalmente, la enfermera siempre ha estado a pie de cama de los pacientes las veinticuatro horas del día. Otros profesionales también están, pero entorno de la enfermera, por los turnos de trabajo, por su función de cuidar, pivota todo lo que le pasa al paciente. Con los años ha mejorado mucho la ratio enfermera / paciente. Antes, de noche había en las unidades una o dos enfermeras y una sola auxiliar. Poco a poco y con mucho esfuerzo los equipos enfermeros han aumentado a medida que se han incrementado la complejidad de los pacientes, las técnicas y cuidados enfermeros.

¿Con la tecnificación de los cuidados han quedado olvidados los aspectos más humanos de la medicina?

Un poco sí. El hecho de centrarnos tanto en el avance y en la innovación de los tratamientos y los cuidados ha hecho que olvidemos la importancia del trato humano. Como decía muy bien Carles Capdevila, el trato humano también cura. Pienso que todos deberíamos esforzarnos en recuperar esta vertiente tan importante de nuestra profesión. Y no sólo el trato con el paciente y la familia, sino también el trato entre los mismos profesionales. En este hospital grande, hay muchos profesionales trabajando que no se conocen entre ellos. Los hay que entran y salen en una unidad sin ni decirte buenos días. Se deben recuperar las normas básicas de corrección. Y, a las diferentes direcciones del hospital, yo les diría que deben cuidar más los profesionales, velar para que tengan un entorno correcto y agradable de trabajo, un tipo de contratación adecuado y los medios necesarios, que pueden variar según la dinámica del día a día …

¿Un buen trato al profesional y entre los profesionales tiene repercusión en el paciente?

No tengo ninguna duda. Cuando el profesional está contento, todo sale más fluido. También tenemos que trabajar para recuperar el silencio y el sosiego en el hospital. Dicho todo esto, tampoco me gustan los profesionales que están instalados en la crítica negativa permanente. No vale decir que aquí todo va mal sin concretar, sin hacer propuestas constructivas y trabajar para conseguirlas. Para que los pacientes estén bien atendidos, deben ponerse en valor el esfuerzo de los profesionales, las nuevas tecnologías y técnicas conseguidas que tenemos actualmente a nuestra disposición, los nuevos equipamientos como las Urgencias, la Unidad Coronaria, los quirófanos de oftalmología …

¿Cómo ves el futuro del hospital?

Como toda la Sanidad, tiene aspectos luminosos y aspectos oscuros. Pero el Hospital de Bellvitge tiene futuro. Lo que no quiere decir que no haya obstáculos, puesto que todo cuesta mucho de conseguir. Para avanzar, yo pienso que es importante tener una dirección estable, motivar a los profesionales y crear espíritu de pertenencia en los equipos profesionales. Nosotros hemos tenido demasiadas direcciones enfermeras en un espacio corto de tiempo. Valga como ejemplo que desde el año 2009 hasta ahora hemos tenido cinco directores enfermeros diferentes. Esto no ayuda nada. Cada nuevo responsable tiende a iniciar un nuevo proyecto, muchas veces olvidando los ya iniciados, como si los de antes no tuviera ningún valor ni importancia, como si no hubieran costado muchos esfuerzos y dinero público. Se pierde mucho tiempo en estas cosas. Los hospitales que mantienen una dirección enfermera estable me dan una sana envidia.

¿Están disminuyendo las vocaciones de enfermería porque los jóvenes de hoy en día prefieren estudiar medicina?

Yo no lo plantearía en términos de rivalidad entre enfermería y medicina. Cada uno tiene su rol. En las facultades de Enfermería se matriculan muchos estudiantes porque tienen interés y piensan que es lo que deben hacer. Como hospital universitario que somos, tenemos que preparar bien los alumnos, inculcándoles el espíritu del HUB; es nuestra obligación. Yo personalmente he tenido durante mi vida laboral distintos roles y todos me han llenado y me ha permitido desarrollarme como profesional. Pero lo cierto es que los médicos y las enfermeras, conjuntamente con los otros profesionales que existen en el hospital, tenemos que trabajar de manera más coordinada, y cada uno debería reconocer más el ámbito profesional de los demás. Creo que la profesión enfermera tiene un buen futuro y que cada vez va ocupando mejor su lugar en la sociedad. Hace muchos años las enfermeras no teníamos ni título; ahora tenemos un reconocimiento y una buena formación universitaria, aunque aún tenemos que trabajar para continuar mejorarla y para posicionarnos para ocupar el lugar que socialmente nos corresponde.

¿Mantendrás algún vínculo con el hospital?

Me han pedido que continúe colaborando como enfermera jubilada. Continuaré participando en grupos de trabajo relacionados con la humanización de la asistencia. También estoy trabajando, conjuntamente con otras compañeras, para organizar la Asociación de Enfermeras Jubiladas del Hospital Universitario de Bellvitge. Hemos hablado con el Dr. Sans, cirujano jubilado, e impulsor de la Asociación de Médicos Jubilados del HUB, que nos está asesorado. Como grupo de profesionales que somos, podemos ser útiles para aportar ideas, desde otro punto de vista, para la mejora de algunos aspectos del hospital, y más cuando, además de ex profesionales expertos, algunos son pacientes. Después del verano nos daremos a conocer para que todas las enfermeras jubiladas interesadas que lo deseen, puedan participar y colaborar en la creación de la Asociación.

30 de junio de 2017

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